El medio es el masaje. [Leyendo a Marshall McLuhan]

Marshall McLuhanBreves ideas extraídas tras leer “El medio es el masaje”, libro de Marshall McLuhan.

Aldea global, hipocresía global.

La situación en la que actualmente nos encontramos inmersos, en relación con los medios de comunicación, se asemeja a las sociedades tribales según McLuhan, autor del “El medio es el masaje”. Todos hablamos de una aldea global.

Es una reacción tribal el hecho que se da cuando sucede algo horrible, algunas personas comentan “qué espanto” o “qué horror”, en vez de culpar a quien comete la mala acción.

Esta es una característica de la nueva cultura de masas en la que se hallan nuestras sociedades. Hipócritas sociedades formantes de una aldea global que al ver niños desnutridos en África a través de la televisión o reportajes en revistas, se lamentan y dicen ese “qué horror” y cinco minutos, o menos, después de haber sufrido el impacto visual de la imagen de un niño famélico, se quejan del plato de comida que tienen frente a sus ojos porque el sabor no es del gusto del paladar.

El oído nos inspira sospechas, “si no lo veo, no lo creo”.

Según McLuhan, el oído no favorece ningún punto de vista frente a otro. El sonido nos envuelve, forma un aura a nuestro alrededor. Afirmamos “la música llenará el ambiente”, pero nunca “la música llenará cierta parte del ambiente”.

Oímos los sonidos desde todas partes, sin necesidad de enfocarlos. No podemos silenciar automáticamente el sonido, no tenemos párpados en los oídos. El oído inspira sospechas. Nos sentimos más seguros cuando las cosas son visibles. McLuhan expone en este sentido el ejemplo de la taquigrafía. Hoy es empleada en nuestro Parlamento, ¿para dejar constancia de todo y que no quepa una mentira que no se haya dicho? Todo queda taquigrafiado, a estas alturas, la clase política no se fía del medio audiovisual.

Podemos añadir un ejemplo más, ya no de McLuhan, en este sentido. Imaginemos que estamos sentados en una habitación de nuestra casa y escuchamos la televisión de en el salón. Sí es un tema o noticia que nos interesa no seremos capaces sólo de escucharla sino que iremos delante de la televisión para ver las imágenes. No nos fiamos de lo que escuchamos, necesitamos llenar el vacío que sentimos con las imágenes. Esta actitud sería merecedora de estudio sociológico o, quizá, psicológico.

Como dice McLuhan, los medios alteran, modifican y masajea, de ahí el título de su libro, nuestra vida.

¿”Estas son las noticias” o “Estas queremos que sean las noticias”?

McLuhan, que escribe este libro en 1967, nos habla constantemente de los efectos de los nuevos medios de comunicación en la sociedad, opuestos al tradicional método de la imprenta. En el libro lo observamos al pasar las páginas, el autor juega con los aspectos gráficos de la escritura, aumentando y disminuyendo las tipografías a su antojo.

Los medios de comunicación no son sino una prolongación de los sentidos humanos. Esto lleva consigo, afirma el autor, que con cada adelanto tecnológico que se produce pueda hablarse también una nueva forma de percepción de la realidad.

Antiguamente, en el periodo en el que el monopolio estaba poseído por el libro escrito, el ser humano era mucho más individualista y escogía aquellos temas que le eran de interés excluyendo otros ámbitos.

En este sentido, hoy los medios de comunicación nos bombardean con información relativa a todo cuanto sucede en el mundo. Es la aldea global de la que antes hablábamos. Los medios, con su agenda del día, guían nuestros intereses hacia determinados temas a los que dan notable importancia aunque para nosotros carezcan de ella. Damos valor a cuestiones que hace años quedaban al otro lado del mundo y desconocíamos y que ahora los medios nos ofrecen en telediarios o primeras páginas de los periódicos.

¿Por qué lo que diga un político en un desayuno informativo con periodistas tiene más valor, mediáticamente hablando, que lo que vive cada día una tribu de África que no tiene un pozo para extraer agua? ¿Por qué el deporte ocupa tanto espacio en los medios de comunicación? ¿Es lo que el ciudadano quiere ver y oír o lo que los medios quieren que se vea?

Los líderes de opinión son de gran ayuda en todo ello. Cualquiera puede convertirse en líder de opinión al exponer en su ámbito laboral un tema que ha salido en prensa.

Anuncios

2 comentarios en “El medio es el masaje. [Leyendo a Marshall McLuhan]

  1. Pingback: Matando la vanidad a cañonazos – Vida de profesor

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s