La España de Chencho

Portada de "Confesiones de un diplomático. Del 11-S al 11-M", de Inocencio Arias

“La palabra ‘España’ solamente sale en las portadas de los principales periódicos de Estados Unidos cuando el rey Juan Carlos viaja a aquel país”. Es la frase que me dijo hace más de media década un antiguo compañero de universidad en la Facultad de Filosofía y Letras a propósito de la importancia de nuestra nación en el mundo. Quien me comentaba este hecho era y es azafato –hoy, denominado de manera eufemística, auxiliar de vuelo– de la compañía aérea Spanair y lector de prensa de los diferentes continentes.

Sin duda, mientras aquí los políticos se creen el meollo del planeta,  a los estadounidense –”Obamas” de turno incluidos– no les importa un rábano lo que ocurre en un lugar que tiene menor superficie territorial que Texas o Alaska. No es que los estadounidenses sean tontos por no conocer algo de España. La cuestión es que no les atrae nada. O, ¿acaso nos interesan a nosotros las costumbres y los dislates políticos de Alaska o de Texas?

Texanos y alaskeños aparte, debo citar el libro que he leído estas últimas semanas. Su título es “Confesiones de un diplomático. Del 11-S al 11-M”, escrito por Inocencio Arias. Tiene partes interesantes y capítulos que merecen el calificativo de coñazo. Destacan las letras dedicadas a contar las influencias de algunos países en la ONU, lugar en el que Chencho –así siempre han apodado al autor de este libro en mi casa y en infinidad de ámbitos– ejerció sus labores como embajador patrio durante los gobiernos del Partido Popular. Escribe sobre la captación de votos y venta de favores entre naciones “onusianas” –como él las denomina– para sacar adelante resoluciones y acuerdos. “Si yo te apoyo en ésto, tú me das tu voto en lo otro” y demás.

Dedica distintas partes de las más de 400 páginas a la guerra en Iraq y a la actuación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en 2003. Y explica que España no participó en la invasión de este país amordazado por Saddam Hussein. Simpatizó, véase la foto de las Azores. Fueron Estados Unidos y el Reino Unido los que entraron a bombo y platillo en aquellas tierras. Los militares enviados por Aznar y Ana de Palacio a aquél país del suroeste asiático llegaron después. Luego Zapatero, explica Arias, retiró las tropas estando aprobada por la ONU la presencia española, francesa, alemana, estadounidense, británica, italiana, rusa, polaca y, si me apuran, angoleña en Iraq. Bueno, era una promesa electoral…

¿Merece la pena leer este libro? En mi opinión, no. A no ser que se lo regalen, claro. Lean o no lean “las confesiones de Chencho”, España seguirá siendo nada en la órbita de los EE. UU, pese a los trapicheos en la endiosada ONU.

> Confesiones de un diplomático. Del 11-S al 11-M. Inocencio Arias. Ed: Planeta

 


2 comentarios en “La España de Chencho

  1. Pingback: Atacar y bombardear. ¿Qué diferencia hay entre Irak y Libia? « El Blog de Pablo H. Breijo

  2. Pingback: Mali y el quinteto « El Blog de Pablo H. Breijo

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