Eurovegas: las sombras de las luces

No pocos directores de cine han rodado sus películas en la ciudad de Las Vegas (Estados Unidos). Hoteles, tiendas, restaurantes, salas de juego, millones de luces de neón e, incluso, un vaquero de doce metros de altura llamado ‘Vegas Vic’ dan la bienvenida a las casi 40 millones de personas que cada año visitan esta ciudad del entretenimiento.

El que manda en Las Vegas es Sheldon Adelson, el tercer hombre más adinerado de Estados Unidos

La región en la que ahora se asienta este emporio del ocio estuvo habitada en su origen por los indios Anasazi. En 1829 llegó a ella el explorador español Antonio Armijo, quien llamó al lugar ‘Las Vegas’ al encontrarse con un valle lleno de vegetación y agua. El 10 de mayo de 1855, tras pertenecer a México, la zona pasó a formar parte de Estados Unidos. Ya en 1905, con la llegada del ferrocarril, se comenzará a levantar la ciudad de Las Vegas. En la década de los años 30 del siglo pasado se inicia su expansión gracias a la legalización del juego. En 1941 se empezarán a construir hoteles con casinos bajo la supervisión de algún que otro gánster como Bugsy Siegel. En 1989 abrió sus puertas el ‘The Mirage’, un hotel que, con sus más de 3.000 habitaciones y sus más de 9.000 metros cuadrados de casino, se convertirá rápidamente en uno de los emblemas de la ciudad.

Hoy, a ambos lados de ‘Las Vegas Strip’ –la famosa avenida de seis kilómetros que atraviesa la ciudad– hay casi una treintena de hoteles de lujo que en pocos pasos llevan al turista desde una réplica de la Torre Eiffel de París, a la cocina de la Polinesia, pasando por Egipto y una copia de su famosa esfinge.

Y aunque su alcaldesa sea Carolyn Goodman, el que manda en Las Vegas es Sheldon Adelson, el tercer hombre más adinerado de Estados Unidos quien, según la revista Forbes, posee una fortuna en 24.900 millones de dólares. Es el presidente de ‘Las Vegas Sands’ y dueño de los tres hoteles más lujosos de la mayor ciudad del Estado de Nevada.

Pero no sólo de los hoteles con casinos vive Adelson. En la ciudad estadounidense hay acuarios gigantes, campos de golf y grandes centros comerciales donde se puede encontrar casi de todo. Además, también se celebran festivales de música, desfiles, eventos deportivos y espectáculos teatrales –el Circo del Sol tiene una representación permanente– y, como es conocido, cualquiera se puede casar por el rito que le venga en gana siempre bajo el consentimiento de Elvis Presley.

Además de presidir este tinglado yanqui, Adelson desembarcó en China en 2004 con el objetivo de convertir Macao en la ciudad del juego más grande del mundo. El país comunista fue incapaz de no plegarse a los deseos del septuagenario americano y hoy en este lugar se factura más que en Las Vegas en cuanto a juegos de azar.

El afán de expansión del magnate estadounidense parece no tener fronteras. Adelson y su comitiva visitaron hace días España para tentar a políticos y empresarios con su proyecto de ‘Eurovegas’, es decir, una franquicia de Las Vegas en Europa. La prensa le dedicó bastante espacio en páginas e informativos, y el proyecto encontró posturas a favor y en contra dentro de la sociedad.

Pese a que el sueño europeo de este magnate judío de ascendencia turca y ucraniana tardaría casi diez años en construirse, algunos lo ven como una oportunidad para hacer frente a la crisis en un país como España, cuyo motor económico es el turismo. Por su parte, los ecologistas lo consideran una aberración porque supondría un impacto ambiental para la zona en la que se instale. Y los amantes del ocio y el entretenimiento lo ven como un lugar más al que ir de fin de semana.

Pero entre todas estas muestras de diversión hay algunas sombras que empañan la cara amable de Las Vegas o del futuro ‘Eurovegas’. Al iniciarse el desarrollo de los complejos hoteleros y los casinos, la ciudad estadounidense comenzó a ser denominada ‘Sin City’ –ciudad del pecado– por su tolerancia hacia los espectáculos eróticos, las salas de striptease, los ‘sex shop’ y los burdeles. Hoy esto es algo normalizado en Las Vegas y contra ello luchan algunas asociaciones cristianas evangélicas como la ‘XXXchurch’, que se dedica a ir a las puertas de estos espectáculos a regalar ejemplares del Nuevo Testamento, entablar conversación y ofrecer una alternativa cristiana a la forma de vida de los que asisten a estos lugares.

La Iglesia católica se muestra muy activa contra la explotación sexual que se da entre luces de neón y ruletas de la suerte. La diócesis de Las Vegas ha denunciado en varias ocasiones que “el tráfico humano es el crimen que más crece en todo el mundo” y que “en Las Vegas, esta industria ilícita es un negocio multimillonario”. De hecho, la organización no gubernamental Shared Hope International –que trabaja desde 1998 para la erradicación del tráfico sexual– realizó un estudio hace cuatro años junto al Departamento de Justicia de Estados Unidos en el que reveló que más de 400 niños y niñas fueron encontrados prostituyéndose en Las Vegas en mayo de 2007.

Una lacra que junto a la ludopatía ya han denunciado algunos obispos españoles ante la posible instalación de esta franquicia de los juegos de azar en nuestro país. Agustín Cortés, obispo de San Feliú de Llobregat –zona donde hipotéticamente se instalaría el complejo de ocio en Barcelona– emitió una carta pastoral titulada ‘Interrogantes sobre Eurovegas’. En ella afirma que este tipo de negocios determinan “un estilo de vida que podemos calificar de degradante para la persona humana. El dinero fácil, la falta de escrúpulos, los abusos de todo tipo, el consumo y el desenfreno sin freno, acaban ofreciendo un terreno abonado para todo tipo de agresiones a la dignidad de las personas e, incluso, de enfermedades con graves repercusiones sociales como ludopatías, drogadicciones, dependencias o depresiones”.

También el magnate Adelson se fijó en unos terrenos en Alcorcón para instalar su proyecto. El obispo de Getafe, Joaquín López de Andújar, al pertenecer la zona a su diócesis, indicó en una entrevista que ‘Eurovegas’ “es una fachada muy atractiva, que promete muchos puestos de trabajo, pero, cuando entras, ves la podredumbre con actividades que pueden romper muchas familias”.

Otra de las zonas elegidas por el presidente de “Las Vegas Sands” se encuentra entre Torrejón de Ardoz y Paracuellos. Una zona que pertenece a la diócesis de Alcalá de Henares. Su obispo, Juan Antonio Reig Pla, escribió una carta pastoral en la que afirma que teme que en ‘Eurovegas’ se fomente la ludopatía y el tráfico de personas, y explica que “la prostitución es una de las muchas actividades que se incrementan alrededor de estos macrocomplejos del juego. No todo vale cuando está en juego la dignidad de la persona”.

Otra de las localizaciones era un famoso complejo turístico en Castellón. El obispo de la ciudad, Casimiro López Llorente, dijo en rueda de prensa que “no vale crear empleo a cualquier precio, y, pese a estar en tiempos duros de crisis, el fin no justifica los medios”. En su opinión, ‘Eurovegas’ “fomentará el juego, las ludopatías y creará un mayor afán de riqueza, que ha sido precisamente una de las principales causas de esta crisis”.

Pese a las posturas en contra, Adelson y su equipo cuentan con el apoyo de los políticos que gobiernan las ciudades elegidas y continúan trabajando para instalar este complejo de ocio y entretenimiento en España. Defensores y detractores deberán esperar a septiembre para saber la decisión del magnate de Las Vegas.

>> Lo que la Iglesia católica dice sobre el juego:

En su punto 2.413, el Catecismo de la Iglesia católica habla sobre los juegos de azar y las apuestas. Explica que “resultan moralmente inaceptables cuando privan a la persona de lo que le es necesario para atender a sus necesidades o las de los demás. La pasión del juego corre peligro de convertirse en una grave servidumbre”. En 2001, el beato Juan Pablo II escribió un documento en el que mencionaba que un fenómeno destructivo en la sociedad “lo constituyen los juegos de azar, especialmente en casinos que prometen una solución tan rápida como espectacular de las dificultades económicas, mientras que en realidad dejan a las personas en una situación aún más grave y difícil”.

[Artículo publicado en el Semanario ALBA]

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s