¿Quién es Blas de Lezo?

Cada vez que en esta España nuestra y querida se habla de Don Blas de Lezo, asalta siempre la misma pregunta: ¿Quién? Un alto porcentaje de mis compatriotas desconoce la figura del almirante de la Armada Española que siendo tuerto, manco y cojo evitó que toda Sudamérica fuese inglesa. Tal cual.

Hace meses me regalaron un libro titulado “El Héroe del Caribe”. Un volumen que según llegó a mi casa fue a parar a lo más alto de la estantería de mi habitación. Solamente mostré interés por la portada, los mapitas que tiene dentro y la cara de Juan A. Pérez Foncea, su autor.

Monumento al Almirante Blas de Lezo en Cartagena de Indias

Monumento al Almirante Blas de Lezo en Cartagena de Indias

Pasó el tiempo y un día un buen amigo me dijo que estaba leyéndose un libro sobre Blas de Lezo. Ya saben cuál fue mi pregunta. ¿Quién es Blas de Lezo? A lo que me respondió nombrándome el título de Foncea. El gran almirante vasco descansaba en mi cuarto sin pena ni gloria esperando que un servidor se culturizase un poco.

Comencé a investigar en internet quién era el guipuzcuano Don Blas de Lezo y Olavarrieta. Y pronto supe que el Museo Naval de Madrid había abierto una exposición temporal en sus dependencias. La visité e hice fotografías de todos los paneles informativos con el único objetivo de publicarlos en este blog.

La exposición está al final de museo. Los visitantes son recibidos con un gran letrero que consta de todos los adjetivos que se le pueden atribuir a un grande de la historia de España como es el marinero del que escribo. “Valiente. Orgulloso. Fuerte. Leal. Independiente. Estratega. Astuto. Tenaz. Patriota. Genuino. Apasionado. Líder. Luchador. Capaz. Audaz. Trabajador. Previsor. Sereno. Inteligente. Honesto. Prudente. Justo. Altanero. Exigente. Eficiente. Respetuoso. Persuasivo. Responsable. Enérgico. Firme. Convincente”.

Nada más y nada menos que 31 calificativos para un hombre que no aparece en los libros escolares de historia de España. Pero, lamentos aparte, la visita continúa y es en el mismo pasillo donde encontramos este escrito titulado “Blas de Lezo al servicio de la Corona (1731-1733)” que a continuación transcribo.

“Blas de Lezo al frente de la escuadra del Mediterráneo participa en la expedición al mando de Esteban de Marí para conducir al infante Carlos a tomar posesión del ducado de Parma. A su regreso, Lezo es enviado a Génova para exigir el pago de dos millones de pesos propiedad de la Corona. Tras su amenaza de bombardear la ciudad, el Senado accede al pago de estos fondos que se emplearon en la reconquista de Orán.

Lezo embarca en Alicante en junio de 1732 como segundo de la escuadra de Francisco Cornejo enviada a Orán para su rendición. En noviembre el rey ordena a Lezo acudir de nuevo en socorro de la plaza, donde rompe el bloqueo y captura la nave Capitana en Argel. A continuación patrulla el Mediterráneo durante dos meses e impide que los argelinos reciban refuerzos y municiones del sultán de Constantinopla, hasta que una epidemia de tifus exantemático le obliga a regresar a Cádiz”.

Firma de Don Blas de Lezo

Firma de Don Blas de Lezo

En este mismo pasillo donde se narran las campañas militares en las que participó Lezo también hay algún cuadro y objetos de la época. Al girar uno se topa con otra sala en la que se pueden leer unos párrafos sobre la monarquía española en época del marino. “Las acciones militares en las que participa Blas de Lezo están inscritas en la política internacional de Felipe V: defender el imperio ultramarino, recuperar los territorios perdidos en Utrecht y reconquistar Orán perdido durante el conflicto sucesorio”.

Y continúa la exposición con un gran panel titulado “Blas de Lezo, tenaz contra la injusticia (1716-1728)”. En él se puede leer esto que transcribo para el interés general.

“Durante más de 12 años Lezo combate la piratería en el Pacífico e intenta reorganizar la Armada del Mar del Sur. Forma parte de la expedición mandada por Juan Nicolás Martinet y Bartolomé de Urdizu, compuesta por una escuadra de cuatro naves para embargar todos los navíos de cualesquiera naciones. Durante la expedición apresaron ocho buques franceses, incorporando tres a la Armada del Mar del Sur. A pesar de la poca efectividad de estos barcos, Lezo como Comandante de la Armada emprendió diversas acciones contra los contrabandistas que actuaban en esta zona.

Pero Lezo no pudo cumplir la tarea de reorganizar la Armada porque carecía de unidades y tripulaciones suficientes y no contaba con medios económicos para mejorar sus dotaciones. Además el virrey Marqués de Castelfuerte ejercía su autoridad de tal forma que resultaba imposible actuar con autonomía lo que provocó duros enfrentamientos con Blas de Lezo que solicitó el relevo del mando y poder regresar a España”.

Defensa de Cartagena de Indias por Blas de Lezo

Defensa de Cartagena de Indias por Blas de Lezo, 1741. Oleo sobre lienzo obra de Luis Fernández Gordillo.

Poco a poco el visitante se da cuenta de que la figura del marino vasco ha sido ultrajada por los historiadores y por el sistema educativo que a lo largo de generaciones ha olvidado todas estas hazañas heroicas. En la exposición también se pueden leer frases pronunciadas por el propio Blas de Lezo. Publico algunas de ellas tal cual están redactadas en castellano antiguo.

“…retirarme a mi tierra a criar a mis hijos y cuidar y establecer mi familia con los pobres terrones de mi casa pues ni siquiera el sueldo de comandante me es suficiente para mi manutención”.

“Este feliz subseso no esperado según lo consternado, que estaba la tropa, no lo debemos atribuir a causa humana, sino alas misericordias de Dios“.

Uniforme de Blas de Lezo

Reproducción de 2013 del uniforme del Teniente General Don Blas de Lezo.

Esta formidable muestra que con acierto acoge el Museo Naval de Madrid también cuenta con pinturas que reflejan la defensa de Cartagena de Indias por Don Blas de Lezo. O monedas conmemorativas de bronce y cobre que mandó acuñar Inglaterra al creer el Almirante inglés Vernon que había vencido a Lezo en la toma de Cartagena de Indias a mediados del siglo XVIII. Además de objetos de época también el visitante se encontrará con una reproducción del uniforme del Teniente General Blas de Lezo o una pequeña sala donde se proyecta una biografía del marino.

Pero quizá lo más destacado es el gran panel que narra la ya mencionada contienda entre ingleses y españoles en Cartagena de Indias. “Con todos estos esfuerzos concurrí a la defensa de esta plaza y puerto sosteniendo por espacio de diez y siete días el castillo de Bocachica y baterías que se hallaban en la misma infelicidad, trabajando en él y en ellas no como corresponde a General sino como el último grumete de mis navíos para que el honor de las armas del Rey, no padeciese el desdoro que le amenazaba”.

Uno de los últimos paneles explicativos de la última sala del Museo Naval afirma lo que sigue.

“La brillante carrera militar de Blas de Lezo repleta, en sus 39 años de servicio, de triunfos sobre los ingleses a los que derrotó en todos sus encuentros, culmina en la defensa de Cartagena de Indias. Para el marino vasco fue su victoria más importante y para Inglaterra su mayor derrota. Sin embargo, es un hecho desconocido para los españoles y silenciado en la historia inglesa.

Tres meses y medio después de la victoria, muere Lezo sin el reconocimiento merecido y denostado por su rey. Tuvieron que pasar 20 años, para que se honrase su memoria con la concesión de un título honorífico en la persona de su hijo.

Moneda conmemorativa en la que el almirante inglés Vernon somete a Don Blas de Lezo (Siglo XVIII).

Moneda conmemorativa en la que el almirante inglés Vernon somete a Don Blas de Lezo (Siglo XVIII).

Casi 70 años después y hasta mediados del siglo XX, se publican algunas monografías y aparecen las primeras muestras de reconocimientos a su figura: una placa en su casa natal de Pasajes, una escultura en Cartagena de Indias donada por el gobierno español, un busto y una calle en San Sebastián y el primer navío de la Armada, de una serie de cuatro, bautizado con su nombre. Pero, con los años fue cayendo en el olvido, hasta que varias publicaciones recientes han despertado el interés por recuperar su memoria a través de placas en su honor en varias ciudades españolas y numerosas calles con su nombre -la última una avenida en Vicálvaro, Madrid-“.

Por todo ello, recomiendo visitar la exposición cuya temporalidad quizá se amplíe más allá del 13 de enero de 2014. También les invito a leer el libro de Pérez Foncea. Y además les sugiero que apoyen la iniciativa popular que pretende levantar un monumento a Don Blas de Lezo en la capital de España.

Esto sí es memoria histórica. Medio hombre, un hombre completo para los suyos, un hombre completo para la historia.

10 comentarios en “¿Quién es Blas de Lezo?

    • Verá usted que a lo largo de la historia hay otras flotas y ejércitos de desembarco iguales o mayores. Una cosa es escribir historia y otra exagerar.

    • Ni una cosa ni la otra. La expedición española a Orán de 1732, en la que participó Lezo, fue el doble de grande. Hay multitud de casos de flotas mayores y de desembarcos siimilares o mayores. En vez de leer novelillas históricas la gente debería leer historia escrita por historiadores.

    • El que surjan hombres de esta categoria en España, (de tarde en tarde), te hace olvidar la tristeza de la manada de borregos, ciegos, sordos y tontos, que tenemos que ver cada dia,dirigidos por desaprensivos.

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