Maki ve a Dios. Yo soy dichoso

Creo que soy como Tomás. El santo. El de los doce elegidos por Jesucristo. El que dudó de la Resurrección hasta que metió los dedos en el costado de Dios hecho hombre. “Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré”, afirmó. Y, ojo, lo había visto y hablado con Él días antes.

Es difícil creer sin haber visto. Claro. Yo dudé ayer, dudo hoy y dudaré mañana. A veces dudo como un ateo, a veces dudo como un agnóstico y a veces dudo como un creyente. Porque soy humano. Así de simple. Es lo que hay. Pero pese a las dudas, creo. Nunca niego. Cuando Santo Tomás vio y metió los dedos en las heridas, Cristo le dijo “ahora crees porque me has visto. Dichosos los que creen sin haber visto”. Soy dichoso, es decir, feliz.

Maki, la sonrisa de un ángel

Maki, la sonrisa de un ángel

Hace semanas me terminé de leer un libro titulado “Maki, la sonrisa de un ángel”. Lo escribe Carmina Coloma Miró y narra la enfermedad de su hija Macarena, de cinco años. Lo que cuenta en el libro es duro. Una niña pequeña a la que operan en el cerebro y no pierde la felicidad. Alucinante, impactante e infinitos adjetivos.

Hay un capítulo en el que Maki ve a Dios. Cuenta su madre que “un día en misa y al llegar la consagración, Maki seguía algo con la mirada fija de un sitio a otro, como viendo algo sobre el altar, y comenzó a decir: ‘¡Te quiero! ¡Te quiero! ¡Te quiero!’. Yo al verla le pregunté: -‘¿Qué ves, cariño?’. Y Maki contestó con toda normalidad: ‘¡A Jesús, mami!’.

Recomiendo este libro sobre Macarena. Una niña cuya enfermedad y operaciones he podido seguir junto a más de 2.000 personas en Twitter. Ella ve a Dios. Yo soy dichoso.

4 comentarios en “Maki ve a Dios. Yo soy dichoso

  1. El dudar siempre es bueno, con independencia de lo que uno piense o sea.

    Duro, bastante duro escribir un libro sobre la enfermedad de tu hija pero a lo mejor para esta mujer es in bálsamo.
    Si tu lo has leído y terminado,guau. Yo no podría.

    Para terminar, deéjame, que sea como Santo Tomás y dude de que la niña vea a Dios. Para mi es difícil de aceptar

  2. Pingback: Maki, la niña que volvió a andar en Lourdes | El Blog de Pablo H. Breijo

  3. Cada cual puede creer lo que se le antoje pero a Maki no le quitan su sonrisa ni su experiencia Espiritual, el Ruach Espíritu de Elohim Dios esta con sus escogidos siempre, la capacidad de soportar el dolor es para Maki una bendición, y nosotros debemos ver en ello la mano de nuestro Elohim Dios…bien por la madre por entregar un testimonio escrito, bien por todos los que están cerca han estado y estarán porque tienen la oportunidad de ver la Gloria de Elohim Dios reflejada en esta HERMOSA Y VALIENTE HIJA DE NUESTRO CREADOR….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s