Sus vidas intranquilas

Camina firme con el pelo al ritmo de sus pies. Al frente hay dos bancos libres y el hispano levanta su mirada para mirar a su cara. No a su cuerpo, a su cara. Ella le devuelve la mirada y él baja su rostro para continuar viendo la serie que hay en su teléfono pero pensando en ella, que le dio todo por nada.

Ella se sienta en el banco de al lado y mira el móvil al estilo espejo, cámara encendida. Se coloca el pelo y se refugia en WhatsApp. A la derecha del hispano se sienta una señora rubia con pelo corto. Comparten banco. Se baja la mascarilla para tomar aire y con sus pies endereza la bolsa de El Corte Inglés que quiere inclinarse y que sujeta entre sus rodillas. Se pasa la mano por la frente, con los pelos de punta, recuerdos del pasado.

Llega su tren. El de los tres. Lo oculta todo. Emprende la marcha y aquellos tres ya no están. Van camino del sur mientras en mi teléfono suenan las siete vidas de Flores cantadas por Suárez. Siete vidas en mi oído, tres vidas que continúan.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.